Long con lifehacking
Hace un par de años, cuando llegué a Cholula, sin chamba y sin propósito, habré subido unos kilitos. Sí, según wiifit, hace un año y medio, pesaba 120 kilotes. Era un cerdo. Uno muy guapo, pero un cerdo. Según mi peso debería estar entre los 70 y 80. Es lo más gordo que he estado en la vida. Normalmente no me importaría la abundancia de carne, después de todo, también he tenido mis etapas pobretonas y delgadas. Aunque tuve la oportunidad de enamorar con una mirada; se me retorcía la tripa de hambre y me vendía por un arroz con leche, así que la gordura, en mi rango de atributos, está más o menos bien vista.
Read More