Un poco de Aullidos y ladridos
Estamos hablando de ladridos y aullidos. De esos ruidos que a veces son infernales como cuando me sacaron de un autobús porque el perro (una bola de pelos de menos de 3 kilos) que traía en su jaula correspondiente se puso a ladrarle al mundo como si estuviera enfrente de un holocausto zombie y mi vida dependiera de ello.
Hablo de eso.
O de la ocasión en que a mi hermana se le hizo gracioso enseñarle a la misma bola de pelos que ladrada como poseído por el diablo cuando en el auto pasabamos al lado de una persona (para así hacerla saltar del susto).
O de..
Cuando a las 7 de la mañana estás plácidamente despertando poco a poco con el suave rayito del sol apenas filtrandose por la ventana, cuando el mastodonte de 25 kilos se pone a aullar tal como si fuera la sirena de una ambulancia.
O también de
Cuando símplemente y por cualquier razón tienes a una cosa de cuatro patas pegada a la puerta como un reproductor descompuesto que se hubiera quedado en el mismo sonido una y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otra y otra vez….
de eso hablo.
Y ahora la pregunta del millón: ¿Cómo puedo hacer para que se calle?
- Como advertencia, como cuando hay alguien en la puerta o alguien pasó por enfrente
- Como ansiedad, esto es muy comun con los perros que pasan solos muchas horas al día (a ver si tú no te pones a hablar solo)
- Como parte del juego
- Para buscar tu atención, como cuando parece que te está mirando fíjamente y te ladra como insultando
- Porque esta aburrido (si, eso también les pasa a los perros)
- Porque responde a los ladridos de otros perros
Si ya identificaste qué es lo que causa que tu perro se haya convertido en una bocina sin control trata de encontrar un remedio a los que lo está causando y más importante, NO lo fomentes.
Lo mejor es enseñar a tu perro algunos trucos básicos (siéntate, NO, pata y que responda a su nombre) porque con esto comienzas a enseñarle que quien manda en la casa no es el perro, sino tú. Esto es útil cuando lo que sucede es que está tratando de proteger su territorio (como cuando pasa alguien frente a la casa). Enseñale que el que protege la casa eres tú.
Hay otras razones que están por completo fuera de tu control (como el caso del perro de 25 kilos aullando a las 7 de la mañana). En ese caso en específico el perro aulla debido a que a las 7 de la mañana suena la marcha zacateca en la escuela al lado de la casa y las bocinas emiten algún sonido que sólo el perro percibe y que en general lo molesta. Una vez se acaba la marcha zacateca el perro deja de aullar. Así que no lo castigues por cosas que no están dentro de sus posibilidades, si le duele, va a aullar/ladrar/quejarse.
Y lo más recomendable, nunca nunca dejes a tu perro ladrando solo en el patio (¡unete!) Nunca vas a poder entrenarlo para que deje de ladrar si le gritas desde 15 metros de distancia y por supuesto, no quieres entrar en problemas con los vecinos. Ya hay demasiados casos de envenenamiento porque los vecinos no soportan al perro.
- Ejercítalo, un perro cansado es un perro feliz
- Intenta que no se quede mucho tiempo solo, si estas en casa pasa tiempo con él, aunque sea sentado en el jardín
- NUNCA NUNCA mimes a un perro cuando ladra. No lo abraces, no lo acaricies, no le hables bonito… nada. Dí un fuerte NO y luego ignoralo. Esto le da a entender al perro que ese comportamiento no esta permitido y que el juego se acaba
- No le grites, esto sólo lo empeora. Si le gritas es como si le estuvieras ladrando de vuelta, especialmente si tus gritos son agudos. Si pudieras ponerlo en lenguaje perruno, cuando le das una órden tu voz debería sonar como un solo ladrido de advertencia y si gritas agudo esta suena como un aullido
- Si tu perro ya se clavó ladrando y no responde a nada, lo primero es llamar su atención con una palmada fuerte o un silbido. Una vez que tengas toda su atención dale un juguete, una carnaza o algo para que se entretenga y olvide qué estaba haciendo
Y finalmente si todos tus esfuerzos han sido en vano y tu perro sigue igual, lo mejor es que pidas ayuda.
Busca un entrenador o programa de entrenamiento para que les enseñen a tí y a tu perro cómo convivir sin que alguno de los dos salga aullando por la ventana porque ya no soporta al otro.